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Proyecto Vinyols: cuando cada pieza tiene una razón de ser
Cuando Andrea, de @_andreahomedesign, nos contactó para el Proyecto Vinyols, tenía claro lo que buscaba: un espacio residencial cálido, con personalidad propia, donde nada sobrase y nada faltase. El resultado habla solo.
Un proyecto que empieza antes de elegir el primer mueble
El interiorismo de calidad empieza en entender cómo vive quien va a habitar ese espacio. Qué necesita, qué le hace sentir en casa, qué ritmo tiene su día a día. Andrea lo sabe, y se nota en cada rincón del Proyecto Vinyols.
Tonos neutros, materiales naturales como el lino, la madera, el ratán y el papel maché, y una luz que entra generosa y lo baña todo de calidez. No hay nada de más. Cada pieza tiene su lugar y su razón de ser.

Las piezas que dan vida al salón
El sofá Alea es el corazón del espacio. Un módulo de 4 plazas con chaise longue en tela Austin crudo, suave, generoso, hecho para este proyecto concreto, con un tejido personalizado. De esos sofás que invitan a quedarse sin prisa.
Las sillas Marvin en chenilla beige y marrón dan carácter al comedor sin robar protagonismo a la mesa de madera maciza natural. La mezcla de dos tonos es un detalle sutil pero completamente intencional, exactamente el tipo de decisión que diferencia un proyecto bien pensado de uno simplemente bonito.

Las lámparas Sineu de papel maché blanco son quizás la pieza más fotogénica del conjunto. Colgando sobre la mesa del comedor, definen el espacio y le dan una textura orgánica que dialoga perfectamente con el resto de materiales naturales del proyecto.
La lámpara Mercadal de cerámica con acabado negro sobre la consola introduce el contrapunto oscuro que necesita cualquier espacio para no quedarse plano. Pequeño detalle, gran impacto.
El cuadro Annia de papel maché blanco, el mismo material que las lámparas Sineu, unifica el lenguaje visual del salón. No es casualidad: Andrea eligió cada pieza para que dialoguen entre sí, y se nota.
La alfombra Acen de algas marinas de Bloomingville cierra el conjunto con una textura natural que ancla el espacio y le da ese punto mediterráneo que lo hace tan especial.

El dormitorio: serenidad en estado puro
Si el salón es donde la vida ocurre, el dormitorio del Proyecto Vinyols es donde se para.
Azul noche, lino natural, madera clara y luz que entra filtrada. Una combinación que invita al descanso desde el primer vistazo. Las luminarias colgantes a ambos lados de la cama, la estantería lineal de madera sobre el cabecero y los pequeños detalles de cerámica y ratán componen un espacio donde el silencio tiene forma.
Un dormitorio que no grita. Que simplemente está bien.

Trabajar con Andrea
El Proyecto Vinyols es un buen ejemplo de lo que ocurre cuando una interiorista con criterio y un proveedor que conoce su catálogo trabajan en la misma dirección. Andrea llegó con una visión clara y nosotros pudimos acompañarla con las piezas adecuadas en cada espacio.
Ese es exactamente el tipo de colaboración que buscamos desde Vackart: no suministrar producto, sino formar parte del proyecto.